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lunes, julio 30, 2007

Taranto: empresa modelo, familiar y argentina

Norberto Taranto, el principal fabricante de juntas de automotor de la Argentina y uno de los más importantes de América Latina visitó los estudios de Radio El Mundo. Como él mismo lo define, empezó con muy poco hace casi 30 años atrás. Hoy es titular de un grupo empresario que además se ha diversificado hacia otros productos, y constituye un modelo a seguir para las Pymes argentinas.
Defensor de la mejora continua, dialogó con Nino Fernández y Diego Mastrodicasa para Noavestruz acerca de su historia.




¿Cuál fue la clave para crecer en un país que ofrece tantos inconvenientes para la inversión, dónde las Pymes en general se conforman con sobrevivir?

Yo heredé de mi padre la profesión, él comenzó en una de las primeras fábricas de juntas como empleado. Era balancinero y después fue capataz de balancines.
Comenzó a los 22 años y luego de 10 años se independizó. Con unos compañeros pusieron una fábrica de juntas en Avellaneda, cerca de donde era mi casa.

Y yo era el pibe molesto, el único hijo de los socios que estaba cerca e iba siempre a molestar un poco a la fabrica, entonces me fui formando y comencé a trabajar en la fabrica de mi padre en la parte de ventas. Mientras hacía el secundario, trabajaba en la época de vacaciones. Y así fui formándome en ventas.

En 1980, después de haber intentado sin éxito convencer a mi padre de que ponga una fábrica conmigo, me independicé y puse una fábrica muy cerca de la que tenía mi papá. Mi viejo se quedó siempre con los socios porque consideraba que separarse era defraudarlos, ya que habían sido compañeros de trabajo de toda la vida.

En ese entonces comencé haciendo lo que no hacía mi papá. Ellos hacían juntas para motoniveladoras, grupos electrógenos mientras que yo comencé hacer juntas para el mercado automotor. Nunca tuvimos un cliente común porque hacíamos cosas totalmente distintas.

Cuando comencé en 1980 éramos 5 y el crecimiento fue muy grande. En 1987 ya éramos 150 personas trabajando en tres turnos. En ese año veníamos muy bien y teníamos la posibilidad de aprovechar los beneficios de la promoción industrial y equiparnos con máquinas de ultima generación, por eso abrimos una planta en San Juan, donde actualmente está lo principal de Taranto. Allá tenemos cerca de 400 personas trabajando.

Después, la fabrica que estaba en Avellaneda terminó convirtiéndose en la distribuidora.

En el año 92 se presentó la oportunidad de comprar los activos de Cliper que es donde había comenzado mi papá. Después en el 95 había quebrado también otra fabrica que era Figar, una de las más importantes en ese momento. Compramos también esos activos.


¿En algún momento sintió que estaba arriesgando demasiado para crecer?

Yo comencé con poco, y todo lo que se fue agregando, se fue agregando de ganancia.
Entonces ¿cuál sería el riesgo? Eventualmente, perder algo de lo ganado...
Yo me pienso morir acá, en mi país, entonces...¡voy a perder o ganar plata acá!
A veces nos fue bien, otras mal, pero el balance a través de los años siempre fue positivo.


Lo importante es haber tenido flexibilidad ante los escenarios cambiantes que hubo en nuestro país en los últimos 20 años. Tenemos que ir cambiando a medida que cambia la cosa.


En la presentación yo decía que muchas empresas se conforman con sobrevivir y me parece que es así en la realidad argentina. ¿Crecer es un buena forma de sobrevivir, en definitiva?

Como dicen, en el único lugar que el éxito viene antes del trabajo es en el diccionario. Después es trabajo, trabajo y trabajo.

Y el trabajo debe hacerse a conciencia, buscando la calidad en el producto y en la gestión.

Hoy en día tenemos a disposición muchas herramientas tecnológicas, pero cuando yo empecé mis estadísticas las anotaba en el marco de una puerta, para que no se pierdan y así durante un año. Un día ampliando los albañiles sacaron el marco y perdí las estadísticas de un año. A partir de ahí empecé a anotar en varios lugares...

Esto es apostar al crecimiento pero siempre analizando, pensando formando estrategias, tratando de que la calidad del producto sea, e ir creando una marca una imagen del producto y un producto bueno.
No es todo gestión, también es entender el producto, hacerlo bien y por sobre todas las cosas, cuando uno comienza es importante rodearse de buena gente.


Norberto, hace poco que ha obtenido su título de Licenciado en Comercialización.
¿Como hizo para tomar conciencia de la importancia de la calificación en los principales puestos de la empresa?


Constantemente a mi me pasó que la empresa me fue ganando en su desarrollo a mi desarrollo como empresario o como dueño de la empresa.
Entonces siempre fui corriendo atrás de la empresa porque se me escapaba y yo la tenía que entender y en función de eso siempre me fui capacitando dentro de lo que podía. Yo he tenido solamente un secundario hasta hace poco que me gradué como Licenciado en Comercialización.

Empecé a estudiar en el 2002 y me recibí en diciembre del 2005, hice la carrera en la UADE. Y todo comenzó a partir de que en 1998 asistí a un curso del Programa de desarrollo de directivos de Siderar. Allí vi la necesidad de capacitarse y me tomé el atrevimiento de escribir un protocolo de empresa familiar y poner como condición que para determinados puestos sea requisito contar con un título de grado y no me excluí dentro del tema...


Usted es titular de la Fundación Premio Nacional de Calidad que tuvo su evento anual hace unos días. ¿Cual es la importancia del premio?¿Las Pymes pueden aspirar a presentarse?

En el premio hay tres categorías. Las pequeñas, medianas y las grandes, están muy bien identificadas. Pueden ser productoras de bienes o de servicios.
No tenemos todavía ningún ganador de pequeña, tenemos a dos medianas, una de ellas es Micro.
Lo importante de transitar el camino de presentarse al concurso, es tratar de encuadrar bajo las bases al premio nacional a la calidad. Hay un libro que se vende en cualquier tipo de librería especializada que es la base del premio, y orienta para gestionar con calidad una empresa para lograr la excelencia. El alinearse dentro de eso para poder participar aunque uno no gane el premio hace que la empresa vaya mejorando.
El tema de la mejora y de la mejora continua, más allá del premio es un buen ejercicio.


¿Qué pueden ganar las Pymes con este ejercicio de presentarse?


Perfeccionar su empresa o su emprendimiento y después ser evaluado por profesionales formados por la Fundación. También hay una devolución: los evaluadores visitan la empresa, la analizan, y luego resaltan los aspectos a mejorar y las fortalezas de la empresa.


Nino: ¿Certificar las normas de calidad es una norma indispensable?

No es indispensable, pero sí es un buen ejercicio antes de presentarse a un premio. Aquellas empresas que hayan certificado normas ISO de calidad y de medio ambiente ya tienen más de la mitad del camino recorrido.

El hecho de estar certificado, saber lo que es una instrucción, lo que es un procedimiento, respetarlo, tener un organigrama de la empresa y respetarlo...todo esto contribuye a lograr lo que a las Pymes les resulta muy difícil: abandonar el maradonismo del fundador.

A medida que se certifican normas, es necesario formar gente que conozcan su sector de la empresa tanto como lo conoce el fundador.

El ejercicio de la delegación es uno de los ejercicios más difíciles de aprender.

Nino: Taranto ganó dos veces el premio y las malas lenguas dicen que le dieron la presidencia para que no la ganara una tercera vez...

Alineado bajo el modelo de gestión del Premio Nacional a la Calidad, el tema no es ganarlo una sola vez. Es como un equipo de fútbol, salir campeón cada 5 años es como a nosotros, los de Independiente nos gustaría salir campeones.(Risas...)

En cierta forma es lograr algo a lo que muy poca gente se anima. La segunda vez que lo ganamos nos dimos cuenta de que la primera vez lo habíamos ganamos ahí y en la segunda oportunidad lo ganamos holgados.

Entonces uno ve como enmarcado dentro de este modelo la empresa va mejorando. Para todos los que trabajan en Taranto, que participaron en este desafío es una gran satisfacción.


Norberto, quisiéramos destacar algunas frases que han surgido en esta charla como claves para el crecimiento y la consolidación de una empresa:

- Flexibilidad ante los cambios.
- Saber delegar
- Mejora continua
- Rodearse de buena gente
- Decisión
- Calidad
- Ganas de crecer
- Audacia
- Predisposición a aprender.


Falta una la dirección. Saber hacia dónde se va es más importante que la velocidad.
Si voy más rápido o más despacio siempre voy para el mismo lugar.
Es muy importante la dirección clara y precisa, y saber comunicarla dentro de la empresa.


¿Usted se considera un emprendedor?

Creo que sí, netamente..


¿Y detrás de todas estas claves hay motivaciones que exceden las económicas para llevar a cabo todo esto y llegar hasta donde Ud. ha llegado?

La autosuperación...esa es la clave, superar lo que ya hice, mejorarme, la mejora de la condición de una persona en su faz laboral o empresaria.


¿Como ve la situación económica hoy?

Creo que en cierta forma venimos con un crecimiento que es insostenible a largo plazo. Va a ser natural que vayamos a un crecimiento un poco menor. Pienso que el principal escollo que tenemos es la crisis energética.

Era muy fácil competir en los años 2002-03-04-05. En ese entonces teníamos salarios bajos, hoy ya se nivelaron y considero que estamos en los salarios en el nivel del uno a uno o un poco por arriba. Ahora tenemos que aprender a ser competitivos con salarios altos.

Pienso que la situación es muy positiva para todas las áreas productivas y para muchas áreas de servicios. En líneas generales al país se lo ve pujante.

lunes, mayo 28, 2007

Emprendedores en incubadoras de empresas

Los estudios de Radio El Mundo fueron el marco para la charla con Mario Spina, uno de los primeros emprendedores egresados del programa IncuBA. Spina nos contó cómo logró alojarse de la resignación que hubiera significado "poner una panchería o vender facturas" en lo peor de la crisis.

Durante tres años su emprendimiento estuvo incubado. En ese período él y su socio lograron concentrar sus esfuerzos para consolidar la editorial Comm Tools, especializada en libros de diseño, que hoy vende a todo el país a través de internet.




IncuBA es el programa del Gobierno de la Ciudad que brinda apoyo a emprendimientos relacionados con el diseño y las industrias culturales.

Mario Spina, socio fundador de la editorial Comm Tools y el portal Red Argenta, fue uno de los primeros emprendedores incubados, allá por 2002. Luego de varios años, logró superar los obstáculos y se ganó un lugar en el mercado, a través de la edición de libros de diseño y la venta en internet.

Spina también es autor del libro "Guía Práctica para Emprender en el Diseño" y colabora en los cursos de capacitación para emprendedores que se dan en esa institución. A continuación, la charla que mantuvo en Noavestruz con Nino Fernández y Diego Mastrodicasa.


¿Cómo ayuda a los emprendedores la incubadora de empresas del Gobierno de la Ciudad?

Es como una incubadora de bebés. En nuestro caso, éramos como bebés que estábamos desnuditos, mal nutridos, no teníamos coloración en la piel y llegó la incubadora que nos dio luz, nos dio calor y mirá ahora...

Al emprendedor incubado se le brinda muchas cosas: espacio físico, telefonía, internet, soporte y mucho asesoramiento.

Además, se brinda capacitación previa para los emprendedores que quieren postularse al concurso, donde también estoy participando como docente.


¿Cómo llegaste a IncuBA?

En el año 2002 IncuBA hizo el primer llamado a concurso para presentar proyectos. Para ese entonces yo trabajaba junto con Jorge Piazza, mi actual socio. Veníamos desarrollando un estudio de diseño y en forma paralela la editorial Comm Tools, que realizaba algunas publicaciones esporádicas.

La crisis nos ayudó a decidirnos: o continuábamos con este emprendimiento o nos dedicábamos a vender facturas, o poníamos una panchería. Esto lo digo en serio, son opciones que barajábamos en aquel momento.

Entonces, apareció la convocatoria de IncuBA. En ese momento, estábamos fundidos, con muchas deudas, no teníamos más oficina, trabajábamos en un rinconcito del living de nuestras casas y necesitábamos ayuda porque no sabíamos cómo hacer para llevar el negocio adelante.


¿El proceso de selección fue difícil?

Sí. Y por suerte no supieron elegir y nos dejaron entrar... (risas)
Tuvimos que presentar un plan de negocios con una serie de requisitos formales, que evaluaba un jurado. Fuimos pasando instancias y así fuimos uno de los primeros trece emprendimientos elegidos en el año 2002.


¿Al ingresar al programa tuvieron que dar un "golpe de timón"?

Sí, lo más difícil de todo fue decidirnos a meternos de lleno en la edición de libros y abandonar el servicio de diseño que estábamos dando. Llegó un momento que nos dimos cuenta que no podíamos llevar adelante bien dos cosas distintas.

Fue un momento muy difícil y solamente lo pudimos llevar adelante por la decisión y el apoyo familiar. Eso fue importantísimo, porque estuvimos mucho tiempo sin ver un mango.


¿La incubadora les abrió los ojos con respecto al foco que tenían que hacer en el negocio?

Digamos que también nos fuimos dando cuenta solos. La incubadora apoya mucho pero hace falta muchísimo del lado del emprendedor, porque lo que te ganás cuando entrás en la incubadora es la posibilidad de desarrollar tu empresa. No te regalan nada, todo te lo tenés que ganar y trabajar para vos mismo.

La decisión fue poner el foco en esto, creímos en el emprendimiento, creímos que podía funcionar y así fue.


¿Qué te dejó la experiencia?


Tuve que aprender temas comerciales, contractuales y legales.
Los diseñadores generalmente no tenemos ni idea cómo se lleva un negocio adelante. Hasta ese momento me definía a mí mismo como diseñador. Hoy soy editor y manejo una editorial. Si bien yo sigo haciendo el diseño de mis libros porque me gusta, mi función dentro del emprendimiento cambió.


¿Y sobre temas comerciales que aprendiste?

¡Que tengo que ganar guita todos los días!.

Una de las cosas que aprendimos en la incubadora fue no sólo el desarrollo de la editorial sino de un canal de ventas. Inicialmente pensábamos que con el canal comercial tradicional nos alcanzaría, pero en la práctica no fue así y por eso desarrollamos un canal propio. Ese canal se montó en un sitio web, que es Red Argenta.Allí no sólo vendemos libros sino que también difundimos noticias, novedades y concursos en relación al diseño.


¿Por qué no les alcanzaba con el canal tradicional?


No nos servía porque exige una relación comercial que es difícil para los microemprendedores. Los negocios minoristas no compran los productos sino que los reciben en consignación. A los que hacen productos de diseño les pasa lo mismo.

Por ejemplo, yo hago una tirada de dos mil libros, invierto, y luego el resultado es tengo la mercadería parada en distintos comercios y no me ingresó dinero.

Por eso nos decidimos a encarar las cosas dce otra manera y así desarrollamos un canal propio.

Hay que tener en cuenta que no porque uno arma un sitio web, empieza a vender mañana. Nosotros recorrimos y recorremos el país. De esta manera, empezamos a generar contenidos propios.

Yo me especialicé en los emprendimientos de diseño mientras que mi socio investigó el negocio del diseño, los temas de presupuestado. Con esos contenidos vamos a distintos lugares de Argentina, viajamos mucho. Damos charlas, armamos seminarios y cuando no hay congresos se los proponemos nosotros a las universidades.

Esto nos permite estar en contacto directo con nuestro potencial comprador, ya sea el alumno, el docente, el profesional, y hacer un estudio de mercado permanente.

Cuando uno se encuentra con la gente, ve qué productos le gustan y qué productos no, se vuelve con la dirección de correo electrónico de esa persona para mandarle información. Así se arman las famosas redes. Y en este aspecto nos ayudó mucho la incubadora.


¿Qué rescatás de los ejercicios o simulaciones que hicieron en IncuBA?

Lo más interesante es escuchar a otros emprendedores. Ellos te explican la verdad de la milanesa . Por un lado aprendímos la teoría, pero donde más se aprende es un ciclo de aprendizaje vivencial. Cuando tenés a alguien enfrente que te cuenta, te explica, eso es lo que más te deja, y de eso aprendimos mucho. También aprendimos muchos del aporte que tiene la incubadora permanente y constante en las tutorías. Los tutores trabajan junto al emprendedor en reuniones semanales.


¿Cómo funcionan las tutorías?

El emprendedor le plantea a su tutor qué es lo que tiene pensado hacer. De acuerdo a esto, el tutor empieza a hacer sugerencias pero siempre lo empuja a que investigue, no hay soluciones cerradas, no existe un paquetes que comprás.

El tema es que el emprendedor se mueva, guiado un poco para que cuando se aparte del camino le den un cachetazo y le digan “acomodate flaquito, es por acá”.
En esto no hay fórmulas. El tema de los emprendimientos es mucho más complejo que el de las empresas, en esto está lo personal del emprendedor. Generalmente detrás del emprendimiento hay una persona que es su motor y que tiene vivencias, situaciones familiares, personales, que influyen directamente en el emprendimiento.


Muchos emprendimientos no sobreviven los primeros años de su desarrollo ¿La incubadora sirvió para superar el temor a quedar en el camino?

Yo fui viendo cómo iban quedando en el camino. Porque como te decía antes, depende mucho del incubado y de lo que haga por sí mismo. El incubado es un ser humano normal que tiene un objetivo en la vida. Cuando ese objetivo no está muy claro, la empresa no va para adelante.

En nuestro caso, este año cumplimos cinco años de emprendimiento/empresa. En todo este tiempo vi muchísimos que quedaron en el camino. Un estudio dice que de cada 20, son seis los que hacen algo y uno solo llega a consolidar su emprendimiento. Esta estadística es muy cercana a la verdad.


¿Cómo percibís vos el interés por el diseño en Argentina?

En muchas regiones relegadas hay más necesidad porque las cosas no llegan. Para la Argentina, a pesar de ser un país federal, todo transcurre en Buenos Aires. Y como nosotros sabemos que esto no es así, nos volcamos todos los lugares donde hay mucha demanda insatisfecha. Actualmente, hay más de 100 instituciones que enseñan diseño, hay muchísimos alumnos y nosotros somos una de las pocas editoriales argentinas que tienen continuidad en temas de diseño. Eso es muy bien recibido.



¿Qué es lo mejor de emprender en la Argentina?

Lo principal es que se disfruta todos los días y eso es lo que más vale la pena. Porque llegar a un objetivo no es el fin de la vida. Para mí, el fin de la vida es disfrutar el camino. Y el camino del emprendedor es justamente eso, disfrutar cada día que se levanta y puede hacer lo que quiere. Si gana guita, mejor.

jueves, mayo 10, 2007

Un emprendedor que se anima a exportar té gourmet



Hace cinco años, Guillermo Casarotti decidió abandonar su puesto ejecutivo en una multinacional, para realizar el sueño del emprendimiento propio. Así fundó junto a su esposa Inti Zen, una compañía que hoy exporta té a más de 15 países, con el valor agregado que le dan sus combinaciones de aromas y sabores. En los estudios de Radio El Mundo nos contó la historia de su empresa y se refirió a la forma de superar un mal común entre los que intentan llevar a cabo sus proyectos: la crisis del emprendedor.



¿Qué te llevó a fundar Inti Zen y dejar de lado el puesto que ocupabas en Monsanto?

Fue una decisión que se forjó en dos semanas. Y eso cambió radicalmente mi vida. Había leído un artículo sobre té en una revista, y luego conocí a Inés Berton, una catadora de aromas argentina, también llamada "nariz". Aclaro que sólo hay once narices en el mundo.

En dos o tres semanas comenzamos este proyecto con mi mujer. Por ese entonces, yo trabajaba por las noches y en los fines de semana en el proyecto, porque durante el día seguía cumpliendo mis tareas en Monsanto. Así estuve durante un mes, completamente agotado. Pero el proyecto avanzaba y nos obligaba a tomar una decisión. Por suerte, contaba con el apoyo de mi familia, algo importantísimo para todo emprendedor.


Además, el cambio era importante porque dejabas un puesto seguro en una empresa grande, para comenzar con un proyecto.

Era un paso importante y arriesgado. Tenemos tres hijos y debíamos ajustar los cinturones durante un período, con gastos restringidos, y usar los ahorros. Era tirarse a la pileta y recién después ver si había agua. Sin embargo, teníamos mucha confianza en el proyecto. Éramos aficionados en el tema, pero también éramos fanáticos. Y así seguimos adelante, hasta que pasaron unos meses y para cuando nos dimos cuenta ya estábamos en medio de este mundo.


¿En qué momento del país hiciste este cambio?

Después de la crisis de 2002. En el momento en que muchas marcas extranjeras estaban caras y había una marcada diferencia entre los precios de los productos locales y los importados. Pero ayudaba al proyecto el hecho de que desde principios de 2000 se había instalado en el mundo el auge de productos gourmet. El té estaba experimentado algo similar a lo que pasaba en la industria del vino, y en Europa y Estados Unidos se le estaba dando un impulso muy importante.


De todos modos, fuiste un visionario. Porque aunque en el mundo el tema estaba de moda, en Argentina estábamos aún transitando por lo peor de la crisis.

Provengo de una familia de emprendedores, y mi padre siempre me preguntaba por qué no me dedicaba a algún emprendimiento en vez de trabajar en multinacionales. A lo cual siempre le respondía que el día que encontrara algo que me gustara lo iba a hacer. Así fue que apenas surgió esta idea no la dejé pasar. Porque esto es parte de lo que uno tiene adentro. Es el resultado de esas ganas, de ese espíritu emprendedor que en algún momento surge y es imparable.


¿Cómo fueron tus primeros pasos de la empresa?

Con muchísimo entusiasmo, porque eso es fundamental para cualquier emprendedor. Teníamos muchas ganas y energía a pesar de las complicaciones. Se trataba de un rompecabezas: la idea de unir y formar sabores, de crear una marca, de definir el camino, nos generaba problemas que no habíamos previsto. Además, teníamos inconvenientes con los materiales, con las cuestiones burocráticas, con los proveedores, con la maquinaria. Era todo muy complicado. Entonces, sufrí una crisis.


¿Y cómo saliste adelante?

Le pedí a mi mujer que me esperara y me interné en un monasterio durante tres días. Ahí fui vaciando la cabeza, reacomodé las ideas y cuando salí ya tenía la idea exacta de lo que quería hacer. Recién entonces comenzó a funcionar el proyecto. Con los años, aprendí que lo que me había pasado era común en todos los emprendedores.

En Francia, por ejemplo, existen comités dirigidos a los emprendedores que organiza el Estado. En esos lugares, los emprendedores cuentan sus experiencias y los problemas que enfrentan. Ahí se dan cuenta de que no son los únicos y de que la llamada “crisis del emprendedor” es común a todos.

Aunque en Argentina no tenemos esto, yo comencé a buscar un lugar donde poder obtener esos mismos resultados, e ingresé a un grupo de exportadores llamado Food Concept. En esa organización, somos unas 10 empresas de productos gourmet y vamos juntos a los eventos o nos juntamos para contarnos experiencias.


¿Te ayudó la experiencia que habías obtenido en las multinacionales?

Ayudó al momento de negociar, por ejemplo, con los supermercados. Se aprende a tratarlos y ya se sabe de antemano con qué van a salir. Incluso, esa experiencia sirvió para todo lo que tiene que ver con el análisis del mercado.


Ahora que ya tenes experiencia como emprendedor, ¿qué cosas no repetirías?

Haría todo a otro ritmo, nada más. Un emprendedor debe pasar por varios pasos y a cierto ritmo y aprendizaje. Debe recorrer camino, equivocarse y seguir adelante. Por ejemplo, en este momento nos están pidieron infusiones desde muchos sectores. Entonces, nos asociamos con Inés Berton para lanzar una nueva marca diferente a lo que es Inti Zen, donde trabajamos únicamente con combinaciones. Y con esta nueva marca calculamos que vamos a tardar mucho menos tiempo del que nos llevó en su origen Inti Zen, porque ya conocemos los canales de ventas y tenemos experiencia.

Hace tres años, por ejemplo, tomábamos decisiones sin conocer del tema y eso nos hacía ir más lento. Quería pedir un préstamo o financiación e iba por otros canales, golpeaba quince puertas, y perdía tiempo hasta que venía alguien y me decía por dónde tenía que ir y qué debía hacer. O sea, para esta nueva marca ya sabemos qué hacer hasta para pedir un registro de productos y no perder tiempo.


¿En qué mercados tiene presencia Inti Zen?

Estamos exportando mucho. A más de 15 países. Y lo gratificante es que hay gente que prueba nuestro producto y quiere repetir la experiencia.


¿Qué tipo de combinaciones utilizan?

Se usan bases con té de Ceilán, de India, con ingredientes nacionales como la manzanilla, o el dulce de leche, o con vainilla con crema. Este tipo de té con aroma a dulce de leche, por ejemplo, está pensado para aquellos a quienes les gusta el café. Nuestros países son básicamente cafeteros y materos, por eso se hizo este té dirigido a un paladar más redondo.

Para que se entienda mejor: el té se lava en la boca, mientras que el café va dando vueltas en el paladar. Por ello, lo que hace este tipo de té es dar vueltas en el paladar simulando al café. Y lo llaman té gourmet precisamente por esa excentricidad de sabores.

También es interesante lo que ocurre al combinar el té con las comidas. Por ejemplo, si se prepara alguna comida con arroz se puede acompañar con un té de jazmín, con lo cual el arroz toma también esos tonos que le está dando el Té.


¿El té que utilizan es importado en su totalidad?

Usamos cosechas de Sri Lanka y de la India,que mezclamos con ingredientes de acá. La idea de Inti Zen es mezclar: el “Inti” que es lo nuestro, el sol, la energía, el Inca, con el “Zen”, que tiene que ver con el arte del té.

Por último, ¿te arrepentís de haber cambiado el sillón de ejecutivo de multinacional por una pequeña oficina de emprendedor?

Jamás. Aunque se sufre de más estrés y se cae más el pelo. Pero hay más tiempo para uno y la familia. Y eso muy bueno. Cada moneda que invierto o cada minuto de mi vida va a parar a algo que es como una cuenta que va creciendo, y eso es lo más reconfortante de todo esto.

miércoles, mayo 02, 2007

El idioma como emprendimiento de exportación

Con esa intención nació "Expo Lenguas y Culturas 2007", la primera guía del país en donde se agrupan todos los integrantes de la industria del idioma. Silvia Falchuck y María Belén Ianitto, creadoras del emprendimiento, estuvieron en Noavestruz, y entre otras cosas adelantaron que en octubre realizarán también la primera feria del sector.




¿Cómo surge “Expo-Lenguas y culturas 2007”?

Tomamos como modelo a las exposiciones de lengua que se hacen en Europa. Y decidimos adaptarlas al mercado argentino. Con esa idea nos presentamos al programa Buenos Aires Emprende, del Gobierno de la Ciudad. Sin embargo, luego de trabajar sobre el plan de negocios, decidimos dejar la exposición para una segunda instancia, para salir primero con una guía, donde reunimos a proveedores, profesionales y empresas e instituciones que ofrecen productos y servicios de idiomas.


¿En qué consiste el negocio?

En una primera etapa, consta de tres patas: la edición de la guía, la realización de la feria el 23, 24 y 25 de octubre en el Palais Rouge, y la capacitación en idiomas, que se brindará también durante la exposición.


¿Qué las llevó a realizar la guía?

La necesidad de las empresas y de algunos profesionales de encontrar alternativas al momento de solicitar un servicio de idiomas. La guía es, por tanto, una alternativa donde encontrar todo lo referido a la industria de la lengua de forma exclusiva. Es la primera y la única de la Argentina. Hicimos una primera tirada de 11 mil ejemplares, de los cuales, 10 mil ya fueron distribuidos a empresas líderes de todo el país, a agregadurías argentinas en el exterior, a agentes de prensa y publicidad, y a Ministerios. El eje de Expo-Lenguas es el español como idioma y producto exportable. Tanto desde el punto de vista de los profesionales de la traducción, como desde la generación de bibliografía exportable que forme en el exterior a quienes deciden estudiar castellano. Además, claro, de la promoción de Argentina como polo lingüístico o como centro del turismo idiomático.


¿En qué sectores empresariales están distribuyendo la guía?

En hoteles, restaurantes, industrias farmacéuticas, petroleras, laboratorios, escuelas bilingües, y a todas las ligadas con la medicina, como por ejemplo las obras sociales que por lo general tienen que traducir sus cartillas. También se distribuye entre empresas exportadoras e importadoras.


¿Cuáles son los objetivos para los próximos años?

Crecer. Sumar anunciantes. Hacer la feria con actividades comerciales y jornadas gratuitas de capacitación.


¿Y para comercializar los espacios, a qué empresas apuntan?

A facultades de lenguas, a centros de capacitación, a agencias de turismo idiomático, a empresas de tecnología que ofrezcan, por ejemplo, equipamiento para interpretación simultánea, a estudios de traducción, de subtitulado y doblaje, y de telefonía, entre otras. También pensamos hacer bares temáticos donde unir determinadas actividades culturales con el idioma.


¿Qué herramientas de mercadeo están utilizando para promocionar los productos?

Lo nuestro es todo a pulmón. En formato casero. Cuando hay recursos, sacamos avisos en publicaciones especializadas y enviamos información a lo medios. Tenemos página de Internet, participamos en eventos, hacemos promociones y presentaciones comerciales… Es un emprendimiento, y por tanto los recursos son limitados.


¿Cuáles son los principales problemas que debieron enfrentar?

La primera, societaria. Éramos tres y quedamos dos. Eso consumió mucho tiempo y energías. Cuando por fin lo solucionamos, todo comenzó a ser más sencillo y toda la energía fue a parar a los emprendimientos.


¿Y en ese sentido, qué consejos pueden dar a otros emprendedores?

Que sigan adelante. Que tengan claro el objetivo. Que busquen el consenso sobre el camino que pretenden recorrer. Sincerarse y tener en claro que hay dos años, como mínimo, de muchos sacrificios.


¿En cuánto a recursos económicos, han tenido dificultades para acceder a créditos?

Sí. Sobre todo por los procesos que hay que cumplimentar, que son bastante engorrosos. Hay que invertir mucho tiempo, armar planes de negocios, proyecciones a uno o dos años, y todo eso desalienta y quita tiempo de trabajo.


Más información:

info@expo-lenguas.com.ar

00-54-11-4775-2870

lunes, abril 09, 2007

Diseño para todos

En la segunda parte de la entrevista en No Avestruz –Pymes y emprendimientos-Alejandro Salessi y Carlos Genoud de XCRUZA Estudio, hablaron sobre la necesidad de que el diseño no sea visto como una tendencia de “elite” solo accesible para unos pocos. Además, contaron cuáles eran sus proyectos y se refirieron a la cocina solar portátil, uno de sus productos.

Ver 1ra. parte de la nota a Alejandro Salessi y Carlos Genoud




¿Por qué creen que se da este "boom del diseño"? ¿Cuáles son los pilares?

Carlos Genoud: Lo que nosotros vemos es que el boom comienza en la década de los ´90 cuando en Palermo prosperaron muchas empresas.

A partir de eso, continuó una tendencia que indicaba que el diseño era únicamente para una elite. Sin embargo, el emprendedor se está dando cuenta de que el diseño es una necesidad para salir a competir y de que no es algo inalcanzable. Lo que nosotros procuramos es que esté al alcance de todas las Pymes y venimos luchando y desmitificando que el diseño es netamente para las grandes empresas o para el consumo de quienes habitan en Recoleta.


De acuerdo con lo que Ud. dice, hubo un acercamiento entre los emprendimientos de diseño con las pequeñas empresas, sobre todo industriales.


C.G.: El tema es que tampoco había una industria para que el diseño se desarrollara, ya que había muy pocas empresas que eran muy grandes o de escala internacional.

Vemos locales de Recoleta, con un producto “casi chino” o sumamente económico que lo venden a precios abismales por decir que es “de diseño”.

Ese es el tema y hay que desmitificarlo. Nosotros venimos promoviendo que el diseño es para todos porque justamente ése es el fin del diseño.

Alejandro Salessi: Es cierto que el diseño está muy emparentado con lo que es una forma linda y lo que es un objeto de lujo. Sin embargo, hoy por hoy, el industrial argentino está tomando cada vez mayor conciencia sobre la importancia del diseño, al ver que el fabricante extranjero utiliza ese recurso para competir en el mercado interno. Y al mismo tiempo, porque hay una muy interesante movida a nivel gubernamental, que también está promoviendo la incorporación de este tipo de servicio para generar una industria diferencial.


¿Cuánto ha pesado en todo esto la capacitación, las carreras universitarias de diseño? Porque también hubo un enorme flujo de gente hacia esas carreras.

C.G.: Yo soy docente de la UBA, de la materia diseño industrial, que es troncal, y este año tuvimos récord de alumnos. En una cátedra en 1er. año tenemos 245 personas, así que entre los turnos mañana y noche estamos rondando las 600 personas. Y cuando yo me recibí no sé si llegábamos a 100.

A.S.: A pesar del importante crecimiento que ha tenido la matrícula de diseño, no ha llegado a los valores que el Gobierno, tratando de impulsar la carrera, quería conseguir.


¿Qué balance del año 2006 hicieron como empresa del diseño?

A.S.: Para nosotros, el 2006 fue un año de consolidación y de mucho crecimiento. Pudimos fidelizar algunos clientes, dirigir nuestros servicios hacia donde queríamos llevarlos, e iniciar contactos institucionales.

C.G.: Nos consolidamos en lo que es pequeñas y medianas empresas, y también apuntamos a empresas de mayor envergadura. Los sectores más fuertes sobre los que estamos trabajado son tres: electromedicina, juguetes y bazar.


Hace pocos días trascendió que, según la Fundación Export.Ar, el diseño había dejado en la Argentina unos 500 millones de dólares en materia de exportaciones. ¿Ustedes están exportando diseño?

A.S.: Como servicio sí. Hace ya tres años aproximadamente que estamos trabajando para Brasil, y ahora se está lanzando un producto, que fue muy importante para nosotros, en el área de juguetería. También trabajamos para los Estados Unidos.

Además, lanzamos dos productos propios, desarrollados bajo la premisa “Vida al aire libre”, que nos entretuvieron mucho al ensayar. Uno es un barrilete que tuvo mucha aceptación, y por el que la empresa Arcor nos ofreció trabajar con ellos para hacer un producto de promoción. Y el otro producto, es una cocina solar que estamos a punto de exportar a la India, Haití, España y Grecia. Esta cocina llega a hervir a cien grados, hace, principalmente, productos guisados y es muy económica. La cualidad que tiene es que es ultraliviana y portátil, ya que al estar plegada sus dimensiones son de 50x40 cm.

La Municipalidad de Venado Tuerto es una de las instituciones que nos está apoyando para desarrollar este producto.

C.G.: Para esta iniciativa también nos ayudó nuestra experiencia con la firma Essen, que también está ligada a un programa de energía alternativa.



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El diseño como herramienta estratégica para las Pymes

El diseño brinda valor agregado para que una empresa pueda diferenciarse, innovar y distinguirse de entre los fabricantes de productos masivos y estandarizados. Alejandro Salessi y Carlos Genoud de XCRUZA Estudio, destacaron en nuestro programa, que el diseño va más allá de una simple cuestión estética: tiene que ser operativo y poder comunicar el significado del producto.


¿Qué es el diseño y por qué es tan importante hoy en día?

Carlos Genoud: Hay muchas definiciones y muchas veces está mal utilizado el término. La palabra indicada sería proyectar, en vez de diseñar. Una de las cosas que se puede hacer con el diseño es estilizar una forma o un producto. Pero para una Pyme, el diseño es una herramienta estratégica para diferenciarse de la competencia.


“Dio en la tecla” de lo que se suele decir actualmente: que el diseño es una herramienta capaz de permitirle a una Pyme argentina, por ejemplo, independientemente de su tamaño, competir con los productos chinos.

C.G.: Justamente hoy en día competir con el original en la misma góndola, va a marcar la diferencia. Si yo tomo la copia como estrategia de lanzamiento de un producto, estoy corriendo con desventaja. Primero por la antigüedad del original en el mercado y, segundo, porque automáticamente me estoy diferenciando únicamente por el costo. Entonces, el diseño no sólo da la herramienta para competir por precio, sino que tiene que ver con la operatividad, con la estrategia de hacia dónde se orienta la empresa. Así que el diseño no es sólo una cuestión de estilismo, sino que es todo un estudio y un análisis de la problemática para lanzar un nuevo producto, fortalecerlo o actualizarlo, según la necesidad del momento.

Alejandro Salessi: Creo que lo que quiere decir Carlos con lo de “herramienta estratégica”, es que uno toma control sobre lo que quiere hacer con el producto. El diseño brinda un gran abanico de posibilidades, no solamente a través de la forma, que quizás es lo que más sobresale porque determina cómo percibimos el objeto, sino en lo que es el color, métodos de producción, y franja etaria a la que va dirigido.

Diseñar es comunicar y en esa comunicación se transfiere un significado. Y es importante no solamente lo que se transmite, sino también lo que la otra persona escucha. Entonces, el diseño debe parecerse lo más posible, dentro de un estudio científico, a lo que la persona va a escuchar y a lo que nosotros queremos transmitir.


Entonces, según lo que ustedes dicen, no sería correcto utilizar el diseño como un simple recurso estético.

C.G.: Siempre el diseño tiene que estar fortalecido por la función del producto. Es decir, primero la función y después la forma. Creemos que el producto debe ser utilitario, ultra funcional, y eso puede llegar a ser un argumento muy fuerte de venta.

En este momento estamos desarrollando para la empresa argentina Electromedik, un “monitor multifunción” de alta tecnología con pantalla touch screen. Para el usuario, que sería el médico que lo va a operar, la interfaz tiene que ser realmente cómoda. Y como éste tenemos muchos otros casos, por ejemplo en regalería estamos trabajando con gente que hace artesanías en Salta y estamos interviniendo en la función y la estética de los productos que fabrican.


¿El diseño sirve para cambiarle la cara a algún producto que pudo haber quedado obsoleto?

A.S.: La disciplina que cobró impulso a mediados de siglo pasado tuvo un leitmotiv que era “lo feo no se vende”. En ese momento, tenía que ver con el restyling o rediseño, con el embellecimiento, con la transformación de algunas formas de los productos para generar una renovación que constantemente alimentara el mercado.


A propósito de la nota a Siliva Torres Carbonell, un oyente pregunta si Uds. creen que un emprendedor nace o se hace.

C.G.: Tiene que haber un motor de nacimiento pero, día a día, te vas haciendo más emprendedor. Cada día vas juntando fuerzas y excusas para emprender cada vez más.

A.S.: Luego de haber pasado por varias y distintas experiencias laborales, el hecho de emprender es algo que no se puede dejar, uno lo descubre y le “toma el gusto”.

Ver 2da. parte de la nota a Alejandro Salessi y Carlos Genoud

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jueves, marzo 01, 2007

Los subsidios son una alternativa para crecer

En la segunda parte de la entrevista en No Avestruz –Pymes y emprendimientos-Ivo Bandoli, titular de Hipernet, habló del Programa de Apoyo a la Reestructuración Empresarial (PRE), gracias al cual su empresa obtuvo un subsidio. Luego de esa experiencia, Hipernet diseñó un método para que las Pymes pudieran acceder más fácilmente a ese tipo de beneficios.

Ver 1ra. parte de la nota a Ivo Bandoli


Hipernet recibió un subsidio por parte de la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, que le ha dado muchos beneficios a su compañia.

Sí, fuimos unos de los primeros en recibir este tipo de ayuda y, además, participamos para generar subsidios para empresas que contratan nuestro sistema. Para las Pymes que quieran adquirir este tipo de servicios, en conjunto con la gente del PRE, diseñamos un método para facilitar el acceso de las Pymes a ese tipo de ayuda. De esta manera ya hemos otorgado tres subsidios.


Muchos empresarios se quejan de lo difícil que es acceder a este tipo de programas ¿Qué experiencia tuvo Ud.?

Hay que hacer un esfuerzo porque hay trámites administrativos que son relativamente complejos. Pero si uno piensa en la ayuda que va a recibir, vale la pena el tiempo invertido, porque es recompensado.


¿Para qué usaron esos fondos?

Los usamos para obtener una certificación internacional de software que es la CMMI, nivel 2. Fuimos una de las primeras empresas del país en obtener este tipo de certificación y para el Ministerio de Industria esto fue muy gratificante.


Ya lo implementaron…

Sí, tenemos la certificación desde el 7 de abril del año pasado.


¿Qué beneficios les trajo esa certificación?

Gracias a eso pudimos acceder a licitaciones estatales que nos permitieron obtener trabajos muy importantes.


¿Y aumentaron las exportaciones?

Seguimos en un nivel excelente y sabemos que es importante para los próximos contactos. Ya tenemos nexos para tener representantes de nuestro sistema de gestión en empresas de Latinoamérica y España.


¿Estos acuerdos que surgieron con el Estado, provocaron que creciera la demanda de trabajadores?

Sí, decididamente. Hemos ganado una licitación por una cifra importante, en la que van a intervenir 15 personas, por un plazo de 10 meses.


Más información:

Programa de Apoyo a la Reestructuración Empresarial

lunes, febrero 26, 2007

El software de gestión favorece la organización

En la primera parte de la nota con No Avestruz -Pymes y emprendimientos-, Ivo Bandoli, presidente de Hipernet, compañía que se especializa en el desarrollo de software para la gestión empresaria, habló sobre los servicios que brinda la empresa y la situación de la industria informática en la Argentina, en donde la demanda de personal es mayor a la oferta.



¿Cuál es la situación de la industria del software de gestión?

Es una característica de nuestro país que, por una razón o por otra, siempre esté complicado. Hace unos años no sabíamos qué hacer con tanta mano de obra y hoy, no sabemos cómo conseguir gente para el trabajo que tenemos.


Por un lado es una buena noticia…

Pero parece que el problema se está agudizando porque hay empresas internacionales que están demandando una gran cantidad de gente. Nosotros somos fundadores del Polo Tecnológico y, con nuestro crecimiento ya absorberíamos a toda la gente. Al venir empresas extranjeras, la demanda supera ampliamente a la oferta y se hace difícil manejar esta situación.


¿Eso les impide responder a la demanda que tienen?

Hasta ahora hemos podido crecer, porque desde que salimos de la crisis, hemos triplicado el personal. Pero en este momento, en el que tomamos dos trabajos muy grandes, nos vemos en dificultades para cumplir con las fechas, porque necesitaríamos más personal del que podemos conseguir.


Además de trabajar para el mercado interno, ustedes realizan exportaciones. ¿A qué países?

Estamos exportando servicios a casi todos los países de Latinoamérica, entre los que se encuentran Chile, México, Venezuela, Brasil, Costa Rica y Colombia. Además estamos implementando un ERP, que es un sistema de clase internacional para la gestión empresaria, para una empresa muy grande que está en más de 160 países.


¿Cómo suplen la falta de gente capacitada para este tipo de trabajo?

Los manejamos como podemos. Ni bien se terminó la crisis, tomamos la gente necesaria y tratamos de conservarla. Hay que poner en marcha una serie de políticas, que los directivos de las Pymes deben conocer, para cuidar que las personas que son valiosas no se vayan de la empresa.

Desde la SECI se están implementando una serie de medidas tendientes a capacitar a todo el personal que está demandando la industria. ¿Le parece acertada esta actitud?

Creo que es acertado y necesario. Desde las universidades, la SECI, Microsoft se están realizando varios programas, de los cuales nosotros participamos. Todo esto hace que con el tiempo se vaya consiguiendo la gente que hace falta. Quizá hay un atraso de un año, entre la producción de gente y la necesidad.

Cuando la demanda supera a la oferta los precios suben, y el personal de sistemas está teniendo sueldos extraordinarios, lo que hace que muchísimos estudiantes se sientan “tentados” a estudiar esta clase de carreras.


¿Cómo se están comportando las Pymes con la tecnología informática? ¿Están familiarizándose de a poco?

El desarrollo del país, basado en el crecimiento de las Pymes, al estilo europeo, ha hecho que una gran cantidad de empresas se encuentre ante un crecimiento enorme y no tienen la facilidad para organizarse rapidamente. Entonces, lo primero que hacen es aumentar la producción y después, cuando se dan cuenta de que es difícil manejar esa situación, piensan en el software.

Desde hace 25 años nosotros tenemos un software especializado en el tema de producción y las empresas se acercan para solicitarlo. Con el tiempo las empresas se van enterando de que no se trata solo de comprar un software, sino de adquirir un servicio.


¿Cómo los afecta el tema del software libre?

No nos ha afectado en lo más mínimo. Nunca hemos tenido competencia ni hemos conocido, tanto a nivel nacional como internacional, un sistema de gestión de empresas que provenga del software libre.


¿Por qué una empresa tendría que adquirir un software de gestión?

La magnitud del crecimiento y la complejidad de la producción, se hacen difíciles de manejar y requieren el auxilio de un sistema. A los dueños les cuesta reconocer que la antigua “libreta del almacenero” no es suficiente para tener a miles de componentes.


¿En qué consiste un software de gestión?

Tiene tres grandes compartimientos: El de control de producción, el de finanzas y el de ventas. Con esos elementos básicos las empresas pueden pensar en la gestión total de su compañía, y lo importante es que el sistema esté integrado de manera tal de que todos estos componentes estén integrados entre sí y que todo el personal esté viendo simultáneamente todo el resto de la empresa.


Siempre y cuando la empresa tenga el hardware necesario…


El hardware no es un problema, sobre todo por el costo.


Según la consultora Prince & Cooke, hay una fuerte inversión en hardware por parte de las Pymes, ya que el año pasado el 40 por ciento de los equipos habían sido adquiridos por las pequeñas y medianas empresas.¿Qué pasa si una empresa quiere aplicar un software de gestión para un tema específico, por ejemplo para ventas o stock? ¿Lo puede hacer?

Sí, el sistema está subdividido en módulos que son relativamente independientes entre sí y uno puede contratar solo la parte que necesita y después agregar otros módulos cuando lo necesite o disponga del capital para hacerlo.

Ver 2da. parte de la nota a Ivo Bandoli


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martes, febrero 20, 2007

Hay que ayudar y fortalecer al pequeño empresario

En la segunda parte de la nota en No Avestruz –Pymes y emprendimientos- Martín Braunstein, titular de Malka Cabaña Apícola, brindó las claves para producir miel de manera exitosa y habló sobre la necesidad de incrementar las ventas en el mercado interno. Además, el empresario le reclamó a los funcionarios de Gobierno que recuerden que las Pymes no son como las grandes corporaciones.

Ver primera parte de la nota a Martín Braunstein


¿Qué se necesita para emprender un negocio apícola?

El eje es la capacitación. El capital puede o no ser una limitación, pero si uno no sabe lo que tiene que hacer, ni dónde hacerlo, va por mal camino.

La capacitación pude realizarse en el Instituto Superior de Enseñanza Agropecuaria, de la Sociedad Rural, o en la Sociedad Argentina de Apicultores.

Las colmenas hay que ponerlas en un radio no mayor a los 100 ó 150 Km. de capital, ya que, de lo contrario, se hace muy difícil el aprendizaje.


¿Qué cosas debe aprender alguien que se interese en la apicultura?

En producción animal se habla de cuatro cosas: el manejo, la sanidad, la nutrición y la selección genética. Estos aspectos hay que cumplirlos siempre. Hay un curso de Perito Apicultor que dura un año o cursos de introducción a la apicultura, que no requieren una dedicación plena.

De esta manera, uno puede decidir si tiene una verdadera vocación por la apicultura, que es un trabajo sacrificado, sin sábados, domingos ni feriados y que, en la época de verano, cuando todo el mundo está en la playa, los apicultores estamos “transpirando”, cosechando miel o trabajando en nuestros criaderos.

Por otra parte, hay que destacar que el ingreso es estacional. El apicultor tiene momentos en los que puede vender su miel y tener ingresos importantes, y luego, tiene que tener “habilidad financiera”, para utilizar ese dinero a lo largo del año.


¿En Malka brindan asesoramiento para los que quieran producir miel?

No damos cursos, solo realizamos consultorías en casos muy puntuales.

Uno de los problemas de las exportaciones locales es que se realizan a granel. ¿Por qué no se fracciona la miel que se manda al exterior?

Los compradores a nivel mundial son muy pocos. En Alemania habrá cuatro o cinco empresas y en los Estados Unidos seis o siete, y somos miles los productores. El valor agregado se lo dan ellos en sus países.

Es muy difícil exportar miel fraccionada desde acá, porque estamos compitiendo directamente con nuestros clientes. Si hay un lugar para la miel fraccionada, es el mercado interno.

La asignatura pendiente de la apicultura argentina es promocionar el consumo en el mercado interno y ahí se van a incrementar las ventas de miel fraccionada.


Para eso hace falta cambiar el hábito de consumo...

Si, son las madres las que transmiten la cultura y son las que les tienen que enseñar a sus hijos a comer miel.


Quizá falle el marketing de la industria de la miel…


Sí, es cierto. Somos productores de volúmenes y eso hay que modificarlo. De lo contrario, estamos “condenados” a producir a granel con terribles fluctuaciones en los precios internacionales, que impiden la planificación correcta de la empresa.


¿En el interior hay lugares dónde estudiar apicultura?

Hay pocos lugares y es necesario tener cerca las colmenas para practicar. Es una actividad con muy pocas barreras de entrada, o sea que, con un mínimo capital, de unos 2500 ó 3000 pesos, uno puede iniciarse en la apicultura y poner 10 ó 12 colmenas.

Después, el desafío es hacer crecer esa cantidad de colmenas hasta llegar a una unidad productiva, y eso, es muy difícil lograrlo sin una inyección de capitales.

En nuestro caso particular, en el año 2001, el CFI (Consejo Federal de Inversiones) nos entregó un préstamo que quedó “preso” del corralito. Nos costó muchísimo sacarlo, pero gracias al CFI pudimos hacerlo.


¿Cómo está el acceso al financiamiento en el sector?

Para las empresas familiares es muy difícil acceder al financiamiento, porque te exigen garantías. En otros países, a través de capital de riesgo o de garantías no hipotecarias,podés acceder al financiamiento.

Eso es algo que habría que hacer en la Argentina, al igual que modificar la actitud de los organismos oficiales respecto a los empresarios Pymes, ya que no existe una vocación por ayudar y fortalecer a los pequeños empresarios.


¿En qué se nota, por ejemplo, esa falta de vocación?

A nosotros nos beneficiaba la figura del “empleador monotribustista”, por la cual, con un aporte de 95 pesos, teníamos a nuestros empleados en blanco. Pero luego, el ex ministro Lavagna destruyó ese sistema y nos obligó a pagar cargas sociales que son difíciles de asumir para una empresa familiar.

Una Pyme que tiene cuatro empleados y una facturación limitada, no puede tener el mismo trato que el de una empresa que está facturando 10 millones de dólares.

Hasta que el Ministerio de Economía no tenga claro el tratamiento que debe recibir una Pyme a nivel tributario, nos van a obligar a trabajar en negro.

Los funcionarios tienen que tener esto en cuenta, si quieren que las Pymes sean el motor de fortalecimiento de la economía.


Más información:

¿Dónde estudiar apicultura?

Existen diferentes lugares para capacitarse en esta actividad, a continuación les informamos sobre algunos de ellos:

SADA - Sociedad Argentina de Apicultores
Rivadavia 717 8º piso - Ciudad de Buenos Aires
Tel: 011 - 4343-8171
sada-ong@satlink.com.ar

ISSEA - Instituto Superior de Enseñanza, Estudios y Extensión Agropecuaria
(Sociedad Rural Argentina)

Olleros 2636 - Ciudad de Buenos Aires
Tel: 011 - 4553-1182/8419 de lunes a viernes de 9:00 a 20:00.
isea@ruralarg.org.ar
www.ruralarg.org.ar

INTA Procadis-Proapi Curso a distancia (inscripción abierta todo el año)
Chile 460 - 2º Piso - Ciudad de Buenos Aires
Tel: 011 - 4339-0554
Fax: 011 - 4339-0600 (interno 5162)
Conmutador: 011 - 4339-0600 (internos 5159/5160)
procadis@inta.gov.ar
INTA Procadis-Proapi

lunes, febrero 19, 2007

La industria apícola argentina en el mercado internacional

Martín Braunstein, presidente de Malka Cabaña Apícola, emprendimiento que ha innovado con la exportación de abejas reina, asistió a nuestro programa. En la primera parte del reportaje, Braunstein nos habló de la actual situación de la industria luego de las denuncias de dumping de EEUU, de los casos de antibióticos en la miel argentina, de la fuerte caída del precio internacional del producto y de cómo se exportan abejas vivas.


La apicultura es una actividad que ganó muchos seguidores en los últimos años en los que la Argentina llegó a ser uno de los grandes productores y exportadores de miel del mundo. ¿Cómo están las cosas ahora en el sector, luego de las denuncias de dumping y la aparición de antibióticos en algunos embarques argentinos?

En 1997 la Argentina fue, por primera vez en la historia, el primer exportador a nivel mundial, superando a China. Ese ranking se repitió en el 2002 y en el 2005.

La Argentina tiene hoy cuatro millones de colmenas, la mayor cantidad de todo el hemisferio sur y, además, está por delante de Australia, Nueva Zelanda y Chile, que son sus competidores inmediatos. El 95 por ciento de la miel que producimos, entre 100 mil y 110 mil toneladas, se exportan.


O sea que es muy bajo el consumo interno. Esto es por un problema de hábitos de consumo…

Exacto, no se nos inculca “desde la cuna” el hábito de consumir un producto natural que tiene muchísimas ventajas. Se asocia a la miel con un medicamento, más que con un alimento, y se considera que hay que consumirla cuando uno está enfermo y no cuando uno está bien. Cuando uno hace deporte, la miel es un azúcar de primera calidad.


En algunos países de Europa, sobre todo, la miel se usa mucho en gastronomía y respostería…

Los que hablan del “marketing de la miel”, hablan de un sector de la industria, entre los que se encuentra el sector panadero y de cereales, un sector de servicios, que es el de gastronomía y hotelería y otro que es el de consumo doméstico. La Unión Europea, que está formada por 25 países, produce la mitad de lo que consume, ya que la otra mitad es miel importada. Y Alemania es el gran comprador porque, no solo importa mucha miel, sino que reexporta miel fraccionada, con valor agregado, a países de Medio Oriente.

Los Estados Unidos también son grandes consumidores de miel e importan aproximadamente unas 110 mil toneladas. De esa cantidad, nuestro país suministra unas 28 mil toneladas aproximadamente. El problema es que el acceso a los Estados Unidos está muy restringido por medidas antidumping.

En el año 2001, la Argentina recibió una sanción comercial que limitó el acceso de la miel. Se estableció una cuota y derechos de importación sumamente elevados. Luego, mediante una apelación, cuatro exportadores demostraron que eran exportadores honestos y lograron tener un “arancel cero”. Estos exportadores no pueden exportar toda la miel argentina, ya que tienen un cierto límite para abastecer a los Estados Unidos. En ese país, hay una demanda cada vez mayor de miel debido a que la industria apícola estadounidense está en decadencia.

Hace 50 años, en los Estados unidos había cinco millones de colmenas y hoy hay la mitad. Ellos tercerizan la producción de miel en los países del tercer mundo en donde los costos de mano de obra y de producción son más bajos.


¿Las medidas restrictivas de los Estados Unidos, impactaron en la producción local?

Si, severamente. Hubo anuncios de la proximidad de esas sanciones, pero acá nunca fueron tomados en serio. Los apicultores estadounidenses, a través del Departamento de Comercio, hicieron presentaciones ante la justicia y, según ellos, demostraron que nuestra miel les causaba un perjuicio.

Debido a esto tuvimos un cierre en el mercado, pero salimos airosos, porque en el año 2002, cuando se demostró que había miel china que estaba ingresando a Europa contaminada con cloranfenicol, China perdió su acceso a la Unión Europea y ese lugar, lo ocupó la Argentina. Desde el año 2002 hasta el 2004, nuestro país exportó la mayor parte de su producción a Alemania.


¿Qué ocurrió el año pasado?

En agosto de 2003, Inglaterra emitió un alerta sanitario por la presencia de nitrofuranos, un antibiótico prohibido, en la miel argentina. Fue un hecho aislado, pero sirvió para deprimir los precios. La Argentina nunca perdió el acceso de la miel a la Unión Europea, pero sí hubo un desplome terrible de los precios.

De 2500 dólares la tonelada, se llegó a exportar a mil dólares y, en algunos casos, a menos. Hoy estamos a un nivel superior, a unos 1400, 1500 dólares la tonelada, pero aún sigue siendo un precio poco compensatorio, en virtud de todos los aumentos que ha habido en los costos de producción.


¿Qué pasó con los emprendedores que entraron en ese boom de la miel y después, vieron deprimido el precio? ¿Se reconvirtieron?

Es triste decirlo, pero muchos han quedado en el camino. La apicultura es una actividad que ofrece muy pocas barreras de entrada, es decir, se requiere muy poco capital para tener 5, 10 ó 15 colmenas. Una unidad productiva que permite generar un ingreso capaz de sostener a una familia, no es inferior a las 600 ó 700 colmenas.

Mucha gente se entusiasmó con los altos precios y se incorporó a la actividad. Los que más aprovecharon esto fueron los apicultores existentes que incrementaron su cantidad de colmenas. Hoy tenemos 4 millones de colmenas en el país y en 1996 había 2 millones y medio, o sea, que hemos crecido.

Nosotros como criadores producimos abejas mejoradas genéticamente, que generan un producto de alto valor agregado.


¿De qué se trata ese valor agregado?

Si uno tiene un tambo y quiere producir leche, tiene que tener vacas aptas para ese fin. Lo mismo pasa si uno quiere correr una carrera de caballos, va a necesitar un pura sangre. Con las abejas pasa lo mismo. Hay características asociadas a determinadas razas que las hacen más productivas.

Nosotros seleccionamos abejas que son “cuatro por cuatro”. Tenemos híbridos, que son cruces de razas, y razas puras.


¿Esto se realiza a través de ingeniería genética?

Exactamente. A través de cruzamientos dirigidos, importamos razas de abejas de distintas partes del mundo y luego hacemos cruzamientos con la población nativa, que es la abeja italiana, que predomina en la pampa húmeda.

La abeja italiana tiene una capacidad óptima para cruzamientos con otras razas, por lo cual, los híbridos que surgen del cruzamiento de italiana con caucásica nos permiten llegar al hemisferio norte en épocas en las que ellos no pueden producir las abejas.

Ellos requieren una abeja para clima frío, templado o subtropical y ahí nos insertamos nosotros, ya que tenemos segmentado el mercado con tres tipos de abejas distintas.

¿A qué países están exportando?

Estamos exportando a Francia, Italia, Alemania, Inglaterra, España, al Líbano y hemos hecho tres embarques a Libia, en el norte de África.

Muchos de esos países son de la cuenca del Mediterráneo, que es donde se genera la mayor parte de la apicultura comercial de la Unión Europea. En Alemania, Suecia o Noruega, la apicultura es más un hobby que una industria. En cambio, Francia, Italia, España y Grecia son países que tienen una apicultura industrial muy importante y protegida con subvenciones. Es por eso que los apicultores tienen muchos incentivos para incorporar tecnología.


¿Cómo se exporta una abeja reina?

Existen jaulas de expedición, diseñadas hace más de cien años por el técnico estadounidense Frank Benton, con el objetivo de transportar abejas de un continente a otro vía marítima.

Hoy las exportamos vía aérea y viajan en una bodega especial para animales vivos en la que la presión y temperatura están controladas.


¿A qué temperatura viajan?

Entre 18 ó 19 grados. El principal problema no es la temperatura sino la humedad, que es generalmente baja en las bodegas. El tiempo de tránsito suele ser de 24 a 72 horas, según haya o no, vuelos de conexión.


Las abejas no soportan el transporte en barco…

No, eso ya se superó con la posibilidad de hacer embarques vía aérea y en esto el rol del SENASA es muy importante. Esa entidad tradicionalmente certificaba exportaciones cárnicas pero, de a poco, van teniendo cabida los productos no tradicionales. Aunque a veces cuesta que los funcionarios entiendan la relevancia de estos productos en la generación de empleo.


¿Hay trazabilidad en abejas?

Sí, porque las abejas, aunque no lo parezcan, pueden ser vectores de enfermedades. Hace dos años se prohibió la utilización de madera en los embalajes internacionales, por la posibilidad de transmitir plagas. Por eso, hoy todos los embalajes tienen que estar esterilizados con óxido de etileno o irradiados. Nosotros optamos por un dispositivo de fibrofácil cerrado con una malla metálica.


¿Cuántas abejas reina exportan por embarque?

Hay costos fijos, asociados a la exportación, que hacen inviable exportar menos de 300 abejas reina por vez. Normalmente, un embarque es de 700 abejas reina, pesa 28 kilos y ocupa un espacio muy reducido. Eso se hace desde Ezeiza y previamente hay que tener todos los papeles sanitarios y de tránsito en regla.


¿Ustedes tuvieron asesoramiento externo para comenzar a exportar? ¿Cómo lograron insertarse en el mercado internacional?

Esta es una Pyme familiar. Mi esposa, Sonia Verettoni, es ingeniera agrónoma y hace 19 años que estamos en este tema. No tuvimos ningún asesoramiento, sino que nos manejamos vía Internet.

En el año ´98, cuando empezó a haber foros de discusión sobre el tema apícola, me vinculé con gente de Francia que estaba interesada en que les exportáramos abejas.

En los años 2003, 2005 y 2007 participamos en Apimondia, una feria que se hace cada dos años y que es una vidriera para exponer ante el mundo apícolanuestro trabajo, y así llegar a nuevos clientes.

Ver segunda parte de la nota a Martín Braunstein

Más información:

viernes, enero 19, 2007

Biotecnología emprendedora y argentina

En diálogo con Noavestruz, Jordan Kristoff, socio de Innovateck, emprendimiento biotecnológico dedicado a la micro propagación "in vitro" de especies vegetales, contó que a mediados de 2008 la empresa estará en condiciones de sustituir las importaciones de Aloe Vera, que hoy suman más de 800.000 dólares anuales.
Innovateck es parte de un programa de incubación de empresas tecnológicas y ha sido premiada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y Banco Río.



¿Qúe es Innovateck y a qué se dedica?

Es una empresa de biotecnología vegetal que se dedica a ofrecer servicios sobre la micro propagación "in vitro" de especies vegetales, control de calidad y control de trazabilidad.

La micro propagación "in vitro" es una técnica sumamente importante para el desarrollo agropecuario de un país, porque permite generar rápidamente y con excelente calidad, una gran número de ejemplares vegetales y escoger los mejores genotipos de esos ejemplares.


¿En qué casos se recomienda la utilización de esta técnica?

La micro propagación "in vitro" es interesante para especies vegetales que por diferentes características ameriten ser micro propagadas porque su proceso natural tiene inconvenientes.


¿Inconvenientes de qué tipo?

Por ejemplo cuestiones climáticas, o porque el sector agropecuario de ese país, por cuestiones culturales y de tradición, no genera esas plantas. En la Argentina está pasando eso, ya que tiene todas las condiciones necesarias para ser un excelente exportador de Aloe Vera. Sin embargo, importa el cien por ciento de gel de ese vegetal que utiliza.


¿Para qué se usa el gel de Aloe Vera?

Actualmente, se está usando en la industria cosmética y farmacéutica. Es una especie que se viene estudiando desde hace más de dos mil años, los egipcios ya la conocían. Pero día a día los estudios científicos corroboran los potenciales efectos medicinales que tiene la planta. Por ejemplo, sirve para mejorar la calidad de la piel o para evitar la caída del pelo.

El Aloe Vera es la planta terrestre con mayor cantidad de aminoácidos y hay millones de ejemplos de propiedades curativas realmente asombrosas. Si bien en la Argentina hay una idea “un poco esotérica” con respecto a sus propiedades, lo importante es que cada vez tiene más demanda en el mundo.


Decías que se importa íntegramente el gel de Aloe Vera ¿Cuánto está importando la Argentina en este momento?

El dato más reciente, que va del 1º de enero de 2006 al 15 de enero de 2007, indica que hubo una importación de 154.065 kilogramos que equivalen a más de 800 mil dólares. Y eso, en parte se genera también porque la Argentina todavía no tiene una reglamentación para un uso adecuado del vegetal.

Estos 800 mil dólares de importación de gel de Aloe Vera son para los productos cosméticos, que son los que contienen un pequeño porcentaje de Aloe Vera. En Estados Unidos y en Europa, ya se está imponiendo una legislación que establece que para que se diga que un producto tiene Aloe Vera, tiene que tener, por lo menos, entre el cuarenta y el cincuenta por ciento de la planta. Entonces, cuando llegue acá esta reglamentación, la demanda va a aumentar en un cincuenta por ciento.


Volviendo a Innovateck ¿En qué estadío se encuentra la empresa?

En 2005 ganamos un premio otorgado por la Dirección de Tecnología del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y a partir de eso, nos constituimos como una empresa que ofrece servicios de biotecnología vegetal, puntualmente para variedades en extinción, que ameriten ser generadas rápidamente en una gran cantidad de ejemplares.

Lo que hacemos es tomar un ejemplar, clonar su tejido celular y, por ejemplo, en seis meses, hacer de una planta, mil quinientas o dos mil. Las cantidades cambian según la variedad, incluso en algunas es más rápido todavía.


A largo plazo ¿se plantean producir el Aloe Vera a través de esta tecnología?

Si bien somos una empresa de biotecnología vegetal, hemos conseguido, a través de diversos premios que hemos ganado y de la calidad de los plantines de Aloe Barbadensis Miller que hemos generado, una posición estratégica que nos permite el desarrollo de la sustitución de la importación del gel de Aloe Vera con muy buenas perspectivas.


¿En cuánto tiempo?

Nosotros creemos que a mediados de 2008 vamos a estar en condiciones de sustituir las importaciones. Es importante aclarar algo: hay más de 400 especies en la gran familia de los aloes.

Aloe Vera viene del latín y quiere decir "aloe verdadera". Una cuestión cultural, hace que en la Argentina creamos que el Aloe Vera es esa plantita carnosa de pintitas que en verdad se llama Aloe Saponaria.

Es una planta que, si bien tiene propiedades y es buena, no es el Aloe Vera que se usa, se consume y se demanda a nivel mundial. Muy a nuestro pesar, en Córdoba y Santa Fe ha habido malas experiencias por plantar esta variedad que era la inadecuada.

Nosotros, después de un estudio de todas las variedades, pudimos generar los mejores ejemplares de la variedad más requerida a nivel mundial que es Aloe Barbadensis Miller.


Mucha gente piensa que a través de esta tecnología muchas veces se logran productos nocivos. ¿Qué dice al respecto alguien que está en la “cocina” de la biotecnología?

La biotecnología es el resultado de un proceso de conocimiento científico que se fue desarrollando y alcanzó logros que están al servicio de la generación de riqueza humana y de riqueza material. Como todas las cosas, pueden hacerse bien o mal.

En la biotecnología, subyace un conocimiento que le da valor agregado a un procedimiento. Lo que realmente destaca a un país y lo posiciona en una situación estratégica importante, es que su población le de valor agregado a las cosas.

La humanidad hace cuatro mil años empezó con la agricultura, y es a partir de ese desarrollo, es decir, a partir del conocimiento de una relación simbiótica entre el Hombre y una especie vegetal, donde el humano como especie, consigue una adaptación realmente asombrosa. Creo que la biotecnología es una forma de seguir avanzando en el conocimiento cultural.

Cuando entramos al negocio del Aloe Vera quisimos ser productores de Aloe Barbadensis Miller, que es la variedad que más se usa. Tratamos de conseguirla pero en el país no había. Intentamos importarla, y, obviamente, la gente de afuera nos quería vender el producto terminado, el gel, no la planta. Y ahí es donde la biotecnología muestra un claro ejemplo de eficacia. Por suerte conseguimos en un vivero en Buenos Aires, a un japonés que tenía una planta guardada que se la habían traído sus abuelos desde Japón, y a partir de esa planta, que además era un ejemplar genotípicamente muy bueno, pudimos generar mil quinientas, dos mil plantas...


La planta original hace las veces de matriz, a partir de ahí se logra la micro propagación, ¿no es cierto?

Cada variedad vegetal tiene una técnica diferente; se extrae tejido celular de una planta y se genera de un ejemplar, cuatro individuos, de cuatro, dieciséis y así logarítmicamente, en poco tiempo se llega a un número de ejemplares realmente asombroso.

Creo que la biotecnología, permitirá sustituir la importación y exportar Aloe Vera, para generar riqueza interna y no “darle de comer a los de afuera”. Lo mismo para especies y variedades en extinción, o para orquídeas, arándanos…


Recordemos lo que pasa con la soja y el rendimiento que está teniendo en la Argentina y los ingresos que permite embolsar. ¿Además de acelerar la producción, qué otros beneficios y ventajas tiene la biotecnología?

Muchísimas. En el caso de Innovatek, que usa micro propagación in vitro, tiene la ventaja de aumentar el número de ejemplares, mediante el control de su calidad y seleccionar los mejores para micro propagarlos. La diversidad hace que no todas las plantas rindan igual y, a través de la biotecnología, se puede manejar eso.


¿Comparte el diagnóstico de mucha gente que dice que la Argentina tiene un gran potencial de desarrollo en biotecnología?

La Argentina tiene una condición que hay que saber aprovechar, además del tipo de cambio que sirve para la importación y la sustitución de importaciones: La calidad de sus recursos humanos.

Además hoy en día, hay apoyo para los emprendimientos. A nosotros nos apoyó el Gobierno de la Ciudad y también el sector privado...


Recordemos que obtuvieron el premio Nexo Emprendedor de Banco Río, que en algún momento se mencionó en este programa…

Sí, el Grupo Santander realmente nos apoyó mucho, con criterios de evaluación muy exigentes, con los que, por suerte, nos fue bien.

La Argentina tiene un conocimiento científico y cultural, a través de sus universidades, que hay que saber aprovechar. Los jóvenes estudiantes tenemos que seguir capacitándonos y poniendo nuestra energía para generar riqueza cultural y material.


¿Qué escollos encuentran, de cara al futuro, como microemprendimiento?

El principal problema que tenemos ahora es que, cuanto más valor agregado y más cadena de valor se quiere alcanzar, más capitales se necesitan. El desafío que tenemos es la búsqueda de más capitales. Por suerte, estamos en una posición muy buena. Al tener en el horizonte negocios tan rentables y tan cercanos, y los premios que ganamos, queremos ir por más y presentarnos a ruedas de inversores para alcanzar más negocios.


En el caso del financiamiento que lograron a partir del premio de Grupo Santander fue como capitales semilla ¿Qué tipo de inversiones recibieron por ese lado?

Todo el capital recibido lo aplicamos a equipamiento.


¿Fueron inversores externos o del propio Banco?

Fue el mismo Grupo Santander, y en el otro premio que ganamos, fue el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que realmente apostó a proyectos de innovación de una forma muy buena, con criterios de selección muy exigentes.


¿Creés que debería haber más apoyo de los organismos e instituciones estatales a emprendimientos como los de ustedes?

En el Gobierno de la Ciudad hay una muy buena actitud. Por supuesto que se puede hacer más. Lo que falta es mayor exigencia en la formación del conocimiento. A diario se ven excelentes ideas en gente común. Estas personas tendrían que exigirse a ver a quién le van a vender lo que están pensando. El humilde consejo que quiero dar en este sentido es que prueben. Digan “quiero ejecutar esta idea”, porque la verdad es que he escuchado cientos de ideas maravillosas, que por una cuestión, quizá de vergüenza o miedo al fracaso, no se implementan.


¿Cómo llegaron ustedes a conocer los programas de apoyo para microemprendedores? Porque muchos no se enteran por falta de información.

Eso es muy cierto. Mi socio usó su tiempo libre para buscar cosas por internet, que es una fuente importante para llegar a los recursos. Tengan en mente que el fracaso es no intentarlo.

viernes, enero 05, 2007

"El tsunami de pelotas importadas flageló a las fábricas"


En 1931 en Bell Ville, en la provincia de Córdoba, se desarrolló un sistema a válvula que perfeccionó la fabricación de las pelotas de fútbol en todo el mundo. Desde entonces, Bellville ha sido la “capital nacional de la pelota de fútbol”, pero luego de la apertura de las importaciones en los ´90, el sector comenzó a atravesar una crisis productiva. Jesús Cairo, presidente de la Cámara Argentina de Pelotas de Fútbol y titular del Bell Ville Club de Córdoba, dialogó en Noavestruz sobre cómo enfrenta el sector el aluvión de balones importados.



A pesar de un tipo de cambio competitivo, cada vez son más los sectores que enfrentan dificultades con la competencia extranjera. En este caso, la que se agrega a la lista, es la producción de pelotas de fútbol.


¿Cuál es la situación del sector? ¿Con qué países se complica la competencia y cómo ha evolucionado en los últimos tiempos la importación de estos productos?

El que causa más problemas es el mercado asiático, puntualmente China, Taiwan, y Pakistán. El tsunami de pelotas importadas que ha existido últimamente ha sido algo que ha flagelado a fábricas de nuestro sector. En Bell Ville se inventó la pelota de fútbol sin tientos y esto es reconocido en el mundo entero. Pioneros como Valbonessi y Tossolini, mejoraron la pelota de fútbol con un dispositivo de válvulas que rueda hasta estos años.

O sea que además de la birome, el colectivo y el dulce de leche, la Argentina inventó la pelota con válvula...

En el año 1896 un artesano de Yorkshire, en Inglaterra, inventa la pelota de cuero con tientos. En Bell Ville, el señor Luis Polo, escuchando el primer mundial por radio, advierte que la pelota rueda de una manera no armónica, entonces se pone a trabajar para inventar la pelota de fútbol sin tientos, es decir de boca invisible. Lo logra y en los albores del año 30´ Bell Ville se hace muy reconocido por sus balones a través de la fábrica Superball.
A mí gusta contar cuál es la historia de la fabricación de la pelota de fútbol en la Argentina, es apropiado decirlo, porque si se hubiera inventado en los Estados Unidos, la Estatua de la Libertad hoy no estaría y habría una pelota gigante.

¿A qué valores entra la producción extranjera, o asiática en este caso, de pelotas?

La pelota importada, que entra a uno, dos o tres dólares, es lo que realmente ha hecho que nuestras fábricas estén trabajando en un 30 o 40 por ciento. En diciembre pasado hemos estado con el Dr. Parrilli y con el Licenciado Peirano, quienes nos han atendido de una manera “casi histórica”. Hoy con grata satisfacción, mi asesor me dijo que ya estaba en el despacho de la Sra. Miceli la gestión sobre lo que se llama licencia previa no automática.

¿Algo similar a lo que ocurrió con las motos? Es una forma de protección, ¿no es así?

Es la antesala de un par arancelario que estamos tabulando. A su vez, estamos analizando de qué manera podemos verlo en la Aduana a un “valor criterio”. Es decir, tener en cuenta que si el costo de una pelota nuestra es de diez pesos, no pueden estar entrando pelotas a cinco pesos. También estamos haciendo una gestión por anti- dumping, que lleva más tiempo y es por eso que, con gran criterio, el Lic. Peirano ha tomado esta gestión de licencia previa no automática, que ya está en conocimiento del presidente.

¿Cuántas firmas eran antes de los años 90´ y cuántas quedaron hoy en día?

La fabricación artesanal de la pelota de fútbol se hace en talleres muy chicos que tienen la aspiración de ser Pymes. Vamos a trabajar con el sentido que tiene el trabajo de una Pyme argentina. En los años 90´, había 40 ó 50 fábricas y 4.000 costureros que son los que están esperando dejar ese subsidio que tienen actualmente para poder vivir del orgullo de ser costureros de pelotas de fútbol.

jueves, diciembre 21, 2006

Un empresario que defiende la industria nacional

Aldo Avalle, titular de Transmisiones Mecánicas S.A., visitó los estudios de Radio el Mundo y explicó en Noavestruz cómo lucha sostener su empresa a pesar de la competencia desleal instrumentada por China.


Uno de los objetivos centrales de Noavestruz es mostrar cómo les va a las Pymes en líneas generales. Consideramos importante hacer un monitoreo de las realidades individuales y sectoriales.
Aldo Avalle, empresario productor de cadenas de transmisión, dialogó con Nino Fernández y Diego Mastrodicasa acerca de la situación de su sector industrial y del problema que representan los productos importados que ingresan desde China a precios viles.

¿Cómo está hoy su empresa y el sector en general?

Nos encontramos un poco pesimistas sobre las posibilidades de lograr protección frente a la avalancha de productos chinos, porque existe un problema, en el que debemos ser claros: para conseguir protección hay que demostrarle el daño a la Secretaria de Industria. Lograr esto es muy difícil, teniendo en cuenta que nosotros venimos de una devaluación que nos fue altamente beneficiosa. Consideremos que en el 2002 las importaciones bajaron un 60% y en el 2003 aumentaron el 100%, pero igual seguíamos beneficiándonos.

Es difícil demostrar que tenemos un daño, pero es fácil probar que hay amenaza de daño. Esto lo demostramos con un dólar que no se mueve, y que va a seguir así por dos años más y sabemos que mientras tanto los costos aumentan. No se puede invertir en una empresa que está en esas condiciones.

¿Cuál sería un ejemplo de esto?

Si tomo un producto clave como la cadena estrella, que nosotros fabricamos, encuentro que en China sale terminada a 0,90 centavos de dólar por kg. Aquí, el material para hacer ese producto sale 2 dólares por kilo, es decir el doble. Pero el mismo producto si lo traigo de Japón sale más o menos 5 dólares y entre 7 u 8 dólares en EEUU. Por lo tanto, con estos datos sería más que suficiente la demostración de daño, porque la empresa anda bien pero lo que existe es la amenaza.


De todas formas...¿Usted puede colocar su producto en el mercado interno?

Por supuesto, eso se debe a la experiencia que uno tiene; pero en realidad
hay una tendencia a caer cada vez más, porque las importaciones siguen
aumentando. En el 2002 entraron 3 millones de dólares, en el 2003, 6 millones; 8 millones seiscientos en 2004 y 10 millones en 2005.


¿Cómo se explica la diferencia de los costos entre la producción local y la china? ¿Hay grandes diferencias de calidad?

Le doy un ejemplo concreto: si una persona común quiere comprar un destornillador, compra uno chino, porque con el uso que le va a dar le conviene. Pero si yo soy
un profesional y necesito un mejor destornillador me va a salir 5 veces más. El resultado es que cada 1.000 destornilladores que se venden, 700 provienen de China.


¿Algo similar pasa con las cadenas de transmisión que usted produce?

Pasa algo parecido, ya que la cadena de transmisión sigue siendo exigida por
la calidad, entonces sigo vendiendo bien porque los que me conocen saben
que la cadena china no rinde lo mismo que la nacional, entonces me compran a mí. Pero mientras yo hago marketing, los chinos avanzan en forma gigantesca, porque vienen con un precio excesivamente subsidiado, al punto que el producto terminado sale más barato que la materia prima.


¿Cuál es su reclamo en la Secretaría de Industria?

Lo que yo pido es que si de China se traen productos terminados a menor costo que el valor de la materia prima, entonces se cobren derechos de importación similares a los de otros países como podrían ser Japón o EE.UU. Acá parecería ser que existe una connivencia de los precios, porque tan baratos no se pueden comprar los productos.


Hace una semanas estuvo en nuestro programa estuvo Aldo Karagozian, presidente de la fundación Pro Tejer, vinculada a la industria textil, que también se ve afectado por los productos chinos. Y él propone la implementación de cupos...

Es una herramienta. Antes de la devaluación la Argentina necesitaba entre 5 y 6 millones de dólares por año para abastecer el mercado interno, pero al 2000 llegamos muy pocos porque todos se habían fundido. Entonces la Argentina necesitaba entre 5 y 6 millones para autoabastecerse. Yo pregunto: ¿por qué no limitarse a un cupo de importaciones de 6 millones?

Seguramente desde la Secretaría de Industria se está especulando que con una economía que crece tanto, el ingreso de mercadería extranjera a esos precios está poniendo un techo a los precios locales. O sea que está ayudando a la política antiinflacionaria.

Sí, es correcto, yo estoy de acuerdo con esas políticas si son sanas. Pero no se puede aceptar que un producto de nivel internacional que tiene el costo de la materia prima en dólar, se venda como producto terminado al precio de esa materia prima. Acá no existe la transparencia, entonces para mi es ahí donde esta el mayor problema y donde hay que trabajar.


¿Cómo sigue la historia con la protección y con la Secretaría de Industria?

Creo que hay que animarse a invertir y a endeudarse, y diría que hasta no necesitamos financiación externa, porque podemos reinvertir. Pero si no hay un acompañamiento del Gobierno no se puede hacer. Nosotros trabajamos con toda la gente en blanco y tendría que estar todo en condiciones para poder invertir, pero es difícil cuando no se tiene seguridad en lo que pueda llegar a ocurrir.


¿Pero qué le dicen?

En la Secretaría me han sugerido que como soy uno de los pocos sobrevivientes la ayuda que puedo recibir es mínima. Dicen: su empresa es chica, quedó solo, nosotros no podemos perturbar una relación como la que tenemos con China, que está importando millones de dólares en porotos, harina y aceite de soja.

Es un juego de compensaciones, China compra una cantidad en forma creciente y nosotros tenemos que abrirles las puertas a los productos que ellos imponen. El problema es que la mano de obra que implica la tonelada exportada de poroto de soja es varias veces es inferior a la mano de obra que utiliza la industria metalmecánica.

Mi producto prácticamente es 50% mano de obra, es por eso que al generar tanto valor agregado sea sensible comercializarlo con ellos.


Hay algunos sectores en la industria manufacturera a los que este gobierno está protegiendo, ya sea por cupos, aumentos de aranceles, como por ejemplo la gente de la industria de proveedores del calzado, que están protegidos y esta semana anunciaron que por eso van a hacer inversiones. O sea que a algunos sectores se los está protegiendo.

Eso es porque la industria del calzado abarca aproximadamente 150 mil
personas, en textil también. Pero nosotros no. Recién ahora en el sector de la cadena está apareciendo gente que quiere fabricar el producto y si lo sumamos a nuestra lucha para trabajar en conjunto, podemos hacer algo. Si logramos un compromiso parecido al que lograron la industria del calzado y textil, o alguna pauta, nosotros podemos llegar a invertir más y esto es algo bueno en el sentido de que cuantos más competidores tenemos, mejor estamos.


En definitiva el déficit de ustedes pasa por el poder del lobby…

Sí, es así, si me dijeran claramente cómo son las cosas sería más fácil, pero no lo hacen y de esa manera uno tiene que seguir peleando.


¿Usted está exportando?

No, porque tengo un principio, las empresas como la mía tenemos que tratar
de sustituir importaciones y en eso estamos.


Pero cuando se achica el negocio de la sustitución de importaciones o de la venta al mercado interno, ¿no le parece una buena alternativa?

Hay nichos de importación posibles, pero en realidad mientras crece el país como está creciendo, nosotros no estamos teniendo una dificultad, lo que nosotros queremos es invertir en el producto porque el país crece.


¿Cómo ve la situación para el año próximo?

Nosotros tenemos pensado alejarnos de la competencia china e india y para eso estamos invirtiendo en desarrollar nuevos productos que no compitan con esos mercados. Trabajamos con un ingeniero y un técnico para desviarnos de esa línea, es decir innovando en tecnología.


¿Qué van a hacer en materia laboral y salarial?

Si las cosas van bien y la gente se adapta bien, está previsto tomar personal
para el próximo año. En materia de sueldos, el problema es que hace tres
años no aumentamos los precios y los costos se han multiplicado por dos, eso
refleja lo mucho que ganábamos hace 2 años atrás y como se va achicando
nuestro margen en forma vertiginosa. En este momento estamos por arriba:
dimos todos los aumentos que dispuso el gobierno y hemos hecho una
recategorización con los obreros, se han aumentado todas las categorías.


La ministra de Economía Felisa Miceli dijo que los empresarios están ganando mucha plata ¿Que opinión tiene al respecto?

Que tiene razón, no aumentamos los precios pero aumentan los costos. La avalancha de dinero que se ganó en la devaluación, ahora se está devolviendo, se está redistribuyendo mejor la riqueza.